SE TERMINARON LAS LÁGRIMAS PERO NO LAS GANAS DE LLORAR


​SE TERMINARON LAS LÁGRIMAS PERO NO LAS GANAS DE LLORAR

Conducía a gran velocidad.

No me estrellé contra una roca.

El corazón sólo conoció a gente extraña.

Todos en el mar jugaban.
Conducía cuando había una tormenta.

No me detuve para contemplar los ríos.

Mis ojos sólo se fijaron en los tuyos.

Todos son felices con todo.
Conducía en frías noches de diciembre.

Las luces fallaban en peligrosas calles.

Cortaste mis manos para no acariciarte.

Todas se coordinan para arrojarme al sol.
Conducía con fiebres altas.

Había fantasmas en el retrovisor.

Escupiste mi amor en el cemento.

Todos dan la media vuelta sin arrepentimientos.
Conducía con el alma desgarrada.

Hablaba para no dormirme.

No respiraste mis flores.

Todos viven como si las formas no importaran.
Conducía con el dedo de Dios señalándome.

Vamos a divertirnos con Carlos.

Se terminaron las lágrimas pero no las ganas de llorar.

Todas terminaron siendo lo que prometieron no ser.

CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ

Esta entrada fue publicada en ESCRITOS, PENSAMIENTOS.. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s