TODOS


TODOS…

Mi tía platica con su madre muerta.
Mi prima salió de su tumba para sonreírme.
Apariciones sueltas en los días sin razón.
Todos somos hijos del último suspiro.

Lloramos el eterno descanso de los que ya existieron.
La vida se va consumiendo entre locuras y remordimientos.
Todos gritan que son valientes para matar, pero a nadie escucho dispuesto al sacrificio.
Al parecer las soledades reviven a la menor provocación.

Mi madre sueña con mi abuelo como si aún no fuera sólo huesos.
Yo pienso en amores desaparecidos.
Olvidos confirmados y burlas prolongadas.
Todos seremos despedidos en actos solemnes y aburridos.

Deberíamos de aplaudir la suma de ángeles en nuestro espacio.
La vida transcurre mientras no fornicamos con la gente adecuada.
Todos quieren ser amados sin amar ese amor.
La comodidad de los fríos y de los flojos.

Tú morirás y yo moriré.
Quizás nos invoquen en alguna noche lejana.
Seremos los fantasmas que estúpidamente no acariciaron cuando pudieron.
Nos gusta añorar lo que repudiamos en la desnudez.

Enterrados, cremados y esparcidos entre algún sincero y mil fisgones.
La vida es la que se termina cuando ya no reconocemos a Dios.
Todos quieren ser leyendas a costillas de apuñalar corazones decentes.
Los fanfarrones cantan himnos a los que hoy comenzaron a ser devorados por gusanos.

AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

Esta entrada fue publicada en ESCRITOS, PENSAMIENTOS.. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s